RYTHM THIEF Y EL MISTERIO DEL EMPERADOR
Nintendo 3DS
Sega
Desde luego si en algo destacan las consolas de Nintendo es por contar con una colección de juegos de máximo interés, adictivos y de jugabilidad sobrados sirven para hacer grandes sus plataformas.
Es algo de lo que da buena cuenta RYTHM THIEF Y EL MISTERIO DEL EMPERADOR, uno de los juegos más atractivos para la pequeña tridimensional de la compañía. Con los juegos musicales de moda, esta novedad se presta como un grandioso lanzamiento donde la pantalla táctil y los botones en combinado hacen del mismo un juego diferente.
Un juego que va más allá del simple minijuego musical, ya que la historia se presta bien estudiada y nos acompaña a lo largo de las muchas horas de jugabilidad que presenta. Raphael será nuestro protagonista y más concretamente su alter ego llamado Phantom R, ladrón perseguido en París por la policía local tras diversos robos de obras de arte. Imágenes estáticas y videos al estilo anime darán vida a la historia del propio juego.
El mismo nos da la oportunidad de recorrer la ciudad y descubrir numerosos secretos, donde los retos rítmicos son los verdaderos protagonistas. 50 nada más y nada menos, siendo algunos de ellos verdaderamente increíbles, donde deberemos superar pruebas con diversas mecánicas, trazar líneas de baile, pulsar iconos para escondernos, devolver balones y tocar instrumentos entre muchos otros.
Con una duración de unos 4 minutos y con mínimas pausas el ritmo es frenético, donde iremos avanzando y cogiendo habilidad. Dificultad que irá avanzando según seguimos hacia adelante, donde realmente lo difícil es conseguir una buena nota y sirviendo para que cualquiera se sienta cómodo jugando.
Historia y retos musicales y juegos escondidos como grabar sonidos para construir un instrumento entre otras cosas dan mayor atractivo al juego en donde el multijugador cuenta con modo local y street pass pero sin modo online, que hubiera puntuado más en su nota final.
En el juego local tendremos ocho minijuegos para en el Street pass retar a un desafío musical donde si ganamos el contrincante se convertirá en nuestro fan, con lo que a más seguidores más retos desbloqueados.
En el aspecto visual sin ser la panacea cuenta con gráficos divertidos y atractivos, bonita la ciudad de París con escenarios llamativos y reconocibles ante nuestros ojos, con recreaciones en 3D cuyo sistema no está demasiado logrado en los minijuegos lo que hará juguemos casi siempre al mínimo en nuestra consola, algo que en los vídeos sí que supera la media.
Sin lugar a dudas, RHYTHM THIEF Y EL MISTERIO DEL EMPERADOR es uno de los juegos más divertidos que nos podemos echar a la cara en la 3DS, mucho más de lo que podemos pensar en un principio o viendo su portada y destinado a un abanico muy amplio de público que verá como nada más comenzar a pulsar botones y sin darnos cuenta estaremos enganchados a él.
Miguel Rivera










