CASTLEVANIA Lord Of Shadows
MercurySteam, Konami
Hay juegos que a pesar de los años transcurridos, las consolas aparecidas o las numerosas versiones que vean la luz, siguen en la palestra de grandes juegos. En el caso de CASTLEVANIA estamos hablando de una de las franquicias más exitosas, seguidas y conocidas de la historia de los videojuegos, y es que quien más y quien menos habrá tenido alguna versión ya sea en los clásicos 16 bits, en consola portátil o nueva generación.
Si bien el nombre ha seguido intacto, la verdad es que las últimas versiones no han hecho honor a un título tan emblemático, y es que desde que perdiera la exquisita condición del 2D, el juego ha ido perdiendo calidad y relevancia en un mundo tan competitivo y exigente.
Parece que MercurySteam y Konami han querido que para su nueva versión, CASTLEVANIA recuperase su espíritu y se postulara como uno de los juegos de final de año, y después de probar LORD OF SHADOWS podemos decir que supone un paso agigantado con respecto a sus predecesores.

Lo primero que cabe destacar es su historia, bien contada y profunda, cuyo protagonista Gabriel Belmont irá descubriendo su historia a lo largo de los diez capítulos de los que consta el juego. Una especie de templario fuerte y aguerrido, religioso y con la firme convicción de llegar hasta el final para conseguir la salvación de su esposa.
Destacan durante el desarrollo sin duda unos secundarios de auténtico lujo, y por supuesto el acabado del juego, con unos grandes gráficos con especial atención al resultado de los personajes y más aún nuestro protagonista. Numerosos enemigos y los Señores de las Sombras están cuidados hasta el más mínimo detalle, dando mayor fuerza a una historia que destaca por su calidad gráfica. La ambientación, como no podía ser menos en este juego es otro aspecto destacable, oscura y siniestra para un mundo de sombras y maldad, junto a escenarios muy trabajados y por supuesto, los combates, que se han cuidado para crear un juego absolutamente adictivo, con ataques normales y de área y las magias correspondientes.
A destacar también los complicados y gigantescos enemigos finales, con un toque violento perfecto, que le da mayor vistosidad y realidad a la acción así como ciertos puzles a resolver, todo acompañado de una música propia de un juego de estas características, todo ello muy cinematográfico.
En definitiva, CASTLEVANIA vuelve por sus fueros y consigue que sus letras vuelvan a brillar como hacía años, recuperando la esencia del que siempre será un clásico de las consolas.
Miguel Rivera
